Los instrumentos quichuas de Cotopaxi, en el hermoso Ecuador, dan cuenta de la estrecha relación que aún guardan los pobladores de estas tierras, con la Pachamama. Aquí el maestro Julián Tucumbi, un virtuoso músico indígena quien fabrica sus propias flautas, bocina, pingullo y el extraordinario rondador fabricado con plumas de cóndor; nos platica un poco sobre los sonidos autóctonos de esta región... su habla resalta la humildad de su persona, la cual transmite su hermosa calidad espiritual y la filosofía con la que transita el misterioso camino de la vida: "cada quien tocamos emocionadamente, nuestro costumbre autóctono, la raza indígena donde vivimos en el páramo andino con el calzón blanco, poncho rojo, bufanda blanca, torero sombrero, con cocayo cargado se va y eso es nuestra música alegría". Casi me pongo a llorar... agradezco a mi hermano Fernando haberme presentado tan extraordinario personaje.